Y tu suelo pélvico, ¿está en forma?

Y tu suelo pélvico, ¿está en forma?

1. ¿De qué hablamos?

Cada vez que aguantas las ganas de ir al baño, estás haciendo trabajar tu suelo pélvico. Como explica Olga Polo (boltexmedical.com), matrona y experta en suelo pélvico, “este lo forman un conjunto de músculos y ligamentos que cierran el abdomen por la parte inferior, y cuya función es la de sostener los órganos pélvicos (como una hamaca), amortiguar la presión abdominal en momentos de esfuerzo, intervenir en la continencia y excreción (urinaria y rectal) y en la función sexual”.

2. Cuidado con…

El embarazo, el parto y la menopausia son las tres etapas en la vida de una mujer que suelen favorecer el debilitamiento del suelo pélvico. “Sin olvidarnos de otros”, añade Polo, “como realizar deportes de impacto (running, tenis, aerobic); sufrir obesidad, estreñimiento, tos crónica; las cirugías a nivel pélvico o algunas profesiones que requieren esfuerzo físico, como coger peso”.

3. En suelo firme

Incontinencia urinaria, prolapso genital o dolor en la zona pueden ser síntomas de una musculatura perineal debilitada. “Los tratamientos más adecuados son la electroestimulación, el biofeedback, la reeducación postural, masajes perineales, bolas vaginales y técnicas hipopresivas”, señala Polo. Pero para evitar llegar a este punto, añade que es fundamental la prevención diaria desde joven (un 20% de las mujeres sufrirá de incontinencia en algún momento de su vida), siguiendo una dieta equilibrada que evite el estreñimiento y el exceso de peso, con una higiene postural correcta, haciendo bloqueo perineal cuando cogemos peso y realizando ejercicios de Kegel. Diseñados por el Dr. Arnold Kegel como método para tratar la incontinencia, consisten en la contracción de los músculos del suelo pélvico de forma voluntaria, al tiempo que se evita contraer las nalgas y los muslos. “Hay una nueva pauta para reforzar su eficacia”, añade Polo, “meter la parte baja del abdomen y contraer los músculos mientras soltamos el aire.”

4. Ejercítalo

“Pilates es una actividad completa, pero si existen problemas de suelo pélvico, adviérteselo a tu profesor, ya que hay algunos ejercicios que provocan una excesiva presión en el abdomen que conviene evitar”, aconseja la experta. “Una disciplina muy recomendable es la danza del vientre, que no solo tonifica la musculatura del suelo pélvico, sino que también trabaja toda la zona abdominal”, concluye.

[Entrevista realizada a Olga Polo por la redactora de Marie Claire, Marta Monleón]